domingo 8 de noviembre de 2009

Muere uno de los grandes


Ayer falleció en Barcelona el fotógrafo argentino Humberto Luis Rivas Ribeiro (Buenos Aires, 1937) a los 72 años de edad. Pocos como él han retratado el paso del tiempo y las transformaciones que comporta. Precisamente este lunes este lunes iba a recibir la Medalla de Oro al Mérito Artístico del Ayuntamiento de Barcelona.

El fraude del tercer milenio



Como avanzaba en el post de Inteligencia artificial, a continuación reproduzco el artículo que escribí hace años abordando la distancia entre expectativas y realidad en el año 2000:

El fraude del tercer milenio

Si retrocedemos con la memoria unas décadas atrás podemos decir sin ningún género de duda que el tercer milenio es un fraude. ¿Dónde están los robots humanoides? ¿Y los coches que vuelan? ¿Y los microprocesadores insertados en el cerebro? No hay nada de eso. El tercer milenio ya no está a la vuelta de la esquina, ha llegado y con él, un buen número de promesas rotas y deseos incumplidos. Muchas de las previsiones que se habían hecho no se han materializado y no hablamos únicamente de las realizadas por las consultoras a la hora de determinar cifras de mercado, sino de las que otras empresas investigadoras que, en su labor digna del mismísimo Nostradamus, dibujan un futuro demasiado innovador.


A pesar de todo, todavía aparecen nuevas predicciones sobre el futuro inmediato. Desde FirstMatter, una firma analista que viene a significar ‘Materia Prima’, se señala que una de las principales novedades del futuro próximo vendrá definida por la bioingeniería, esto es, el uso de la ciencia para resolver problemas médicos y biológicos. Una prueba de ello sería la tecnología embebida dentro del individuo, como los procesadores injertados en el cerebro, pudiendo adquirir conocimientos del mismo modo que volcamos contenidos enciclopédicos en los discos duros de los ordenadores. Esa parece ser, precisamente, la tendencia más generalizada y soportada por los adivinadores proféticos de este particular gremio.

Paralelamente, existe una entidad denominada World Future Society que no se conforma con barruntar el incremento de la cifra de centenarios pasando de los actuales 135.000 a los 2,2 millones en el 2050; que el consumo de carne se doblará a nivel mundial en el año 2050; o que el noventa por ciento de los 6.000 idiomas actuales se podrían extinguir en el 2100, sino que también toca el terreno más tecnológico. Así y dejando aparte que a este paso los granjeros serán auténticos ingenieros genéticos, la World Future Society asegura que también se producirán dispositivos de biomonitorización de apariencia similar a un reloj de pulsera, con los que se podrán conocer todos los parámetros de salud en cualquier instante y que diminutos microprocesadores implantados en el antebrazo de una persona permitirán transmitir mensajes a un ordenador que controle los niveles de temperatura y los sistemas de iluminación de los edificios inteligentes.


Adentrándonos aún más en el terreno tecnológico, esta sociedad dedicada un apartado al hardware, del que indica que se ‘ablandará’, puesto que en lugar de golpear en los teclados duros de plástico, acariciaremos suavemente los ‘tejidos electrónicos’ con manteles con los teclados de un piano y las fundas del mobiliario con mando remoto de televisión. Además se producirá el esperado crecimiento de la inversión, pero no donde más de uno quisiera, sino en Asia, lo que le llevará a liderar la nueva economía. Entre los factores que le llevarán a esa posición destacan el fuerte apoyo gubernamental con que tradicionalmente ha contado así como la obsesiva tenacidad de sus trabajadores. Paralelamente, las baterías dejarán paso a las denominadas células de combustible, una vez que éstas superen las limitaciones de tamaño y de portabilidad y en las líneas de los libros electrónicos se escribirá el fin de la publicación tradicional. El porqué es de sencilla deducción y para ello basta con remitirse al fenómeno de la música, que gracias a los medios electrónicos permite las copias con el consiguiente riesgo de violación de la propiedad intelectual.

Pero no acaba la lista de vaticinadores, puesto que Faith Popcorn también se jacta de ser una de las mejores en su campo y, tanto es así, que entre las predicciones acertadas de las que hace alarde se encuentran los vaqueros Levis personalizados, los servicios web para buscar y visualizar información o la venta de frutas y verduras a través de Internet. Pues bien, respecto al futuro asegura que la cirugía plástica del futuro será el injerto de procesadores en el cerebro, lo que no se sabe si es del todo buena noticia, puesto que se sustituye la obsesión por la estética por una muy peculiar ‘inteligencia artificial’. Otras predicciones que datan ya de 1998 son el envío de cartas digitales, la cirugía a domicilio, la monitorización vía satélite de la situación de nuestros hijos o los viajes virtuales realizados del brazo de nuestra estrella de cine favorita.

Uno no sabe si el futuro es o no alentador, porque seguro que existen procesadores de distinta potencia y velocidad, lo que provocará que quien más dinero tenga más inteligente sea. Mercado muy goloso para los contrabandistas y las mafias. Pero eso no es todo, ¿qué pasaría si el procesador queda obsoleto?, es más, ¿qué ocurriría si el chip en cuestión se recalienta o, si uno queda en espera del lanzamiento y sucede como con Itanium? ¿Cuánto tiempo podrá permanecer un individuo sin el chip?

Ver para creer, sencillamente.

(Artículo publicado en febrero de 2001 en el semanario Computing)

Foto del día: A golpe de pedal


Inteligencia artificial: la máquina compañera


Como avanzaba ayer con motivo del primer día mundial de Carl Sagan, hoy puede leerse en Público la entrevista que tuve ocasiónb de realizar a la matemática Barbara J. Grosz, decana del Instituto Radcliffe para el Estudio Avanzado en la Universidad de Harvard (EEUU), y un auténtica eminencia en inteligencia artificial.
A veces sorprende ese concepto, 'inteligencia artificial', porque parece casi una contradicción en sí misma. Es como si ahora habláramos de 'aval bancario' (simpático chascarrillo). Pero no es tal contradicción y, es más, leyendo noticias como la última de la SGAE, es casi una necesidad, porque uno comprueba cómo la inteligencia natural se está perdiendo.

El caso es que si algo se deduce de la entrevista con Grosz es que la inteligencia artificial es mucho más real de lo que se nos presenta en la ciencia ficción. Me viene a la mente la película de Spielberg y, a decir verdad, estamos muy, pero que muy lejos de ese futuro de Jude Laws gigolos caminando por el mundo. Las investigaciones se dirigen a mejorar la interacción hombre-máquina.

Para Grosz, no es lo mismo interactuar que colaborar y, a día de hoy, tan sólo interactuamos, padeciendo en muchos casos las interrupciones continuas e innecesarias del ordenador. ¿Cuántas veces les ha asaltado la animación en forma de clip dando estúpidos consejos? Demasiadas. Algo tan básico como enseñar al ordenador cúando y cómo ha de interrumpir, cuándo aportará una información realmente útil es el quid de la cuestión y hacia donde se dirigen buena parte de las investigaciones. Lograr ese nivel de colaboración no es sencillo porque, además, según los estudios de Grosz, "los humanos toleramos muchísimo peor las interrupciones del ordenador que las de otras personas".

Parecemos estar muy lejos de los años 2000 que, cuando yo era pequeño en los 80, se nos prometía. Permítanme que en otro post, reproduzca una artículo que escribí hace ya algunos años para una revista tecnológica y, por favor, no pierdan su inteligencia natural.

sábado 7 de noviembre de 2009

Foto del día: Ciudad de los Muertos


El periodista Antonio Pampliega nos recuerda que Egipto no sólo es turismo y pirámides

Día Mundial de Carl Sagan

Hoy se ha celebrado por vez primera el Día Mundial de Carl Sagan. No sé si tiene mucho sentido este tipo de reconocimiento pero lo que parece evidente es que científicos como Sagan merecen algún tipo de reconocimiento colectivo, sobre todo para su labor divulgativa no caiga en el olvido.
El que se hiciera popular con su serie de televisión Cosmos fue uno de los grandes impulsadores de la búsqueda de inteligencia extraterrestre, de la exobiología. Tanto es así que la Enciclopedia Británica le ofreció describir el término 'vida'.

En el último párrafo de su libro 'Cosmos', decía: "…Nosotros somos la encarnación local del Cosmos, que ha crecido hasta tener consciencia de sí. Hemos empezado a contemplar nuestros orígenes: sustancia estelar que medita sobre las estrellas; conjuntos organizados de decenas de miles de billones de billones de átomos que consideran la evolución de los átomos y rastrean el largo camino a través del cual llegó a surgir la consciencia, por lo menos aquí. Nosotros hablamos en nombre de la Tierra. Debemos nuestra obligación de sobrevivir no sólo a nosotros sino también a este Cosmos, antiguo y vasto, del cual procedemos."

Vaya, pues, este día que termina para él.



Y mañana, en Público, entrevista a la matemática Barbara J. Grosz, decana del Instituto Radcliffe para el Estudio Avanzado en la Universidad de Harvard (EEUU), y auténtica referencia en lo que a Inteligencia Artificial se refiere.

Una vida de denuncias


Gervasio Sánchez, Premio Nacional de Fotografía por su compromiso con la denuncia y, especialmente, su trabajo sobre las minas antipersona
 
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